|
Co-autor de "Sacrosanctum Concilium"
reflexiona sobre la liturgia 40 años
después del Concilio.
De una noticia aparecida en 'The Boston Pilot' el 27 de Abril de 2007
http://www.latinmassireland.org/newshappenings/danneels.html
Uno de los autores del documento sobre la liturgia del Concilio Vaticano II, "Sacrosanctum Concilium", ha dicho que los cambios en la liturgia podrían convertir la Misa en un mero evento social, con la trivialización del lenguaje y la eliminación de lo sagrado.
Hablando ante la reunión anual del "Canisius Lecture" en el "Boston College" el 17 de Abril de 2007, el Cardenal Godfried Danneels, arzobispo de Malinas-Bruselas, dijo que la nueva liturgia era una ininterrumpida sucesión de palabras ["unstoppable succession of words"] con poco tiempo para la reflexión. Y que los fieles necesitan tiempo y espacio para dejar atrás el mundo del caos. Para lo cual necesitan silencio.
"Debe ser muy difícil imaginar, para aquellos que no lo han experimientado, cuánta práctica litúrgica ha cambiado en el último medio siglo", dijo.
Agregó que el objetivo del movimiento litúrgico, que se opriginó en Bélgica, fue iniciar una participación activa de los laicos. Pero que podría haber un "lado sombrío", con los cambios conduciendo a tomar posesión de la liturgia ["shadow side" with changes leading to a "taking possession of the liturgy"].
En algunos casos, podría conducir a una situación donde "lo sagrado es eliminado, el lenguage trivializado y el culto convertido en un evento social o en una pieza de teatro", dijo. En estas situaciones, el verdadero objeto de la liturgia ya no sería más Cristo.
Y aun con el uso del vernáculo, dijo el Cardenal, los problemas igual subsisten. Él dijo que palabras como "Pascua", "resurrección" y "Eucaristía" no pueden ser reemplazadas. Como algunas palabras de la Liturgia, ellas deben ser aprendidas.
El Cardenal dijo que, como la liturgia cristiana no se puede conocer solamente a través de la experiencia humana, ella exige catequesis. En la esencia de la liturgia hay un misterio que debe ser aceptado con apertura y fe. Es el misterio que Dios, a través de la Iglesia Católica, ofrece a todos los hombres, añadió.
"Yo veo que, aun en el mundo secularizado en que vivimos, el interés por la liturgia y por los símbolos esta creciendo, creciendo y creciendo", dijo. "Mucha gente está buscando algo más profundo".
Traducción: Una Voce Argentina
From www.thebostonpilot.com/article.asp?id=4544
|